
Le doy el premio a la mejor vestida a la candidata socialista a la Presidencia de Cantabria: Lola Gorostiaga.
Gana por goleada y es la reina del estilo en lo que a políticas se refiere, así como un buen ejemplo de lo guapas que pueden estar las mujeres maduras.
En esta campaña, Lola ha optado por dar continuidad a su propio estilo: ropa funcional, favorecedora y "urbana". Normalmente usa pantalones -vaqueros y negros- y chaquetas, muchas de ellas de cuero -azul, beige, naranja-. Se trata de un recurso habitual al negro, en lo que destaca, especialmente, un traje discreto pero muy especial de Julie Sohn.
También vemos chaquetas especiales, cortitas, con algo de vuelo, mangas por debajo del codo, anchas. Los cuellos de las chaquetas, normalemente, no son cerrados; Lola opta más bien por los cuellos chimenea muy estructurados y glamourosos.
La candidata a la Presidencia recurre habitualmente a combinaciones acertadas de blanco y negro, marrones chocolate con beiges y crudos, y, de vez en cuando, toques de colores más atrevidos -rojo, granate, amarillo- que le aportan luz a la cara.
Los complementos son indispensables. Gran amante de los pendientes, le gustan pequeños y discretos. También echa mano de collares, sin exageraciones: bien elegidos y "a tono" con la ropa.
Respecto de los zapatos, en esta campaña Lola ha optado por las botas: sus favoritas son las de color negro y tacón medio, que estiliza y levanta la figura, pero que, al mismo tiempo, le permite subir y bajar con energía las escaleras de los escenarios donde da los muchos mítines.
En definitiva: que Lola Gorostiaga tiene gran facilidad para combinar la ropa. Con un fondo de armario razonable, a base de ropa muy "de poner" y de calidad, para que aguante las jornadas de la mañana a la noche, con colores neutros fáciles de dar utilidad y de combinar, parece que siempre lleva algo distinto.
Ahora vamos con los hombres:
Gana por goleada y es la reina del estilo en lo que a políticas se refiere, así como un buen ejemplo de lo guapas que pueden estar las mujeres maduras.
En esta campaña, Lola ha optado por dar continuidad a su propio estilo: ropa funcional, favorecedora y "urbana". Normalmente usa pantalones -vaqueros y negros- y chaquetas, muchas de ellas de cuero -azul, beige, naranja-. Se trata de un recurso habitual al negro, en lo que destaca, especialmente, un traje discreto pero muy especial de Julie Sohn.
También vemos chaquetas especiales, cortitas, con algo de vuelo, mangas por debajo del codo, anchas. Los cuellos de las chaquetas, normalemente, no son cerrados; Lola opta más bien por los cuellos chimenea muy estructurados y glamourosos.
La candidata a la Presidencia recurre habitualmente a combinaciones acertadas de blanco y negro, marrones chocolate con beiges y crudos, y, de vez en cuando, toques de colores más atrevidos -rojo, granate, amarillo- que le aportan luz a la cara.
Los complementos son indispensables. Gran amante de los pendientes, le gustan pequeños y discretos. También echa mano de collares, sin exageraciones: bien elegidos y "a tono" con la ropa.
Respecto de los zapatos, en esta campaña Lola ha optado por las botas: sus favoritas son las de color negro y tacón medio, que estiliza y levanta la figura, pero que, al mismo tiempo, le permite subir y bajar con energía las escaleras de los escenarios donde da los muchos mítines.
En definitiva: que Lola Gorostiaga tiene gran facilidad para combinar la ropa. Con un fondo de armario razonable, a base de ropa muy "de poner" y de calidad, para que aguante las jornadas de la mañana a la noche, con colores neutros fáciles de dar utilidad y de combinar, parece que siempre lleva algo distinto.
Ahora vamos con los hombres:
Empezamos por Miguel Ángel Revilla, que es candidato también a la presidencia: va correcto, con trajes muy vestidos, a veces hasta demasiado. Pero bueno, es el presidente.
Iñigo de la Serna sigue recurriendo a los castellanos, que me espantan: no recuerdo si le ha copiado a su aún jefe Gonzalo Piñeiro los castellanos con el toque pesadilla que dan las borlas, un complemento que no es lo que más me gusta tampoco de Nacho Diego, el candidato por el PP a la Presidencia. ¿Será una norma del partido?
Mediavilla: En invierno va correcto, con trajes de calidad, cambiando camisas y corbatas, sin innovar. El problema es que cuando el look es informal, no acaba de acertar. Y es que no le favorecen demasiado los colores claros, de los que abusa en la época estival (léase el azul clarito).
Y no vamos a dejar de lado a Jesús Cabezón, que va también correcto, aunque con un aspecto algo desaliñado, como de poeta bohemio. Le hace falta un abrigo menos “saco”.
Ya véis: el lado frívolo de la política también tiene su aquel¡

2 comentarios:
Cuanto sabes de esto... y que observadora eres!!... je je
Jo Julieta, yo no hubiese hecho un analisis mejor. La verdad es que ya me gustaria a mi llegar a la edad de Lola con la figura y la clase que tiene ella
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